Diversas organizaciones de derechos humanos condenan la criminalización del sacerdote Marcelo Pérez por parte de la Fiscalía General del estado de Chiapas
El 26 de septiembre de 2014 fueron los gritos de indignación e impotencia de los estudiantes frente a los disparos de policías y militares. Al día siguiente fueron los gritos de los padres que junto con los estudiantes y abogados, en aquella Normal Rural, se ponían de acuerdo para ir a buscarlos a Iguala. También se encontraba la población de los alrededores y las personas que escucharon a través de las noticias lo ocurrido.