Artículo de Pablo Servigne sobre el auge y desgracias de la colapsología: ¡Como era de esperarse, todo se acelera! Parece que una vez más hemos cambiado de época: en 2015, cuando se publicó Comment tout peut s’effondrer, los científicos podían afirmar que, en un futuro próximo, un colapso sistémico global era posible (sin poder datarlo). Hoy día, es preciso ir un pelito adelante: el colapso es probable. La aguja del reloj del apocalipsis avanzó hasta los dos minutos para la media noche.
Hablamos las protestas de estudiantes de secundaria y preparatoria en Francia y distintas partes de Europa. Vemos que el gasto social no es prioridad para los gobiernos y los Estados europeos. Hablamos sobre la violencia en las protestas y pensamos que es violencia respuesta a la represión y la violencia previa desde el Estado. Hacemos una autocrítica en la estrategia que llevamos algunos de nosotros acabo durante la huelga del CGH en el 1999-2000.