LOS DESAPARECIDOS NOS FALTAN A TODOS
(Adjunto enviamos cartel)
La desaparición política de personas ha sido, y sigue siendo, una práctica que el Estado mexicano ha utilizado para reprimir y atemorizar a sus opositores y a la sociedad en general. Su utilización constante desde la década de los sesenta ha hecho que la lista de desaparecidos siga creciendo sin pausa desde entonces. La desaparición es un delito continuado que se considera de lesa humanidad y ...por ello no prescribe, sigue (…)
Sucede que este país no es el mismo desde hace dos años en que el mal gobierno cometió uno de sus peores crímenes al desaparecer a 43 jóvenes indígenas estudiantes de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero. Este hecho nos hizo darnos cuenta de la profunda oscuridad en la que nos encontramos, y agitó el corazón y el espíritu individual y colectivo haciendo que se iluminara la noche con la rabia, con el dolor y con la esperanza que encarnan ahora los familiares y compañeros de los 43, y que brilla en el rostro de millones de personas en todas las geografías del México y del mundo de abajo, y de la sociedad civil internacional solidaria y consciente.