Sobran motivos para rebelarnos, también sobran motivos para ser felices, pienso que vivir rebelándose es la única forma de ser feliz, a veces por eso estoy a gusto, aun con las consecuencias. Este es el camino que quiero tomar, porque para mí es más satisfactoria una pequeña dosis de solidaridad, locura, alegría y libertad, que una vida llena de arrepentimiento, tristeza, aburrimiento, resignación y opresión.
Artículo de Gustavo Esteva: El desafío consiste en lograr que los muy diversos sujetos sociales que desde abajo han estado resistiendo el despojo y la opresión sean finalmente los que conduzcan la transformación. Lejos de representar el caos y el desorden, confiar en la sabiduría y experiencia que desde abajo se ha estado acumulando es la única alternativa al caótico desorden que caracteriza el momento nacional y seguirá mientras nos sigamos rindiendo a la ingeniería social de arriba.