18 de julio. El pueblo atenquense recibe, con baile y rebeldía, a su última compañera tras 4 años de persecusión política. Aká algunas imágenes de lo acontecido.
No los invitamos porque, así como nosotros, nosotras, no vamos a dejar de resistir y de luchar, ellos no van a dejar de despreciarnos, de tratar de explotarnos, de reprimirnos, de intentar despojarnos de lo que es nuestro, de desaparecernos.