Varias compañeras y compañeros que forman parte del Comité de la radio han sido amenazadas de muerte y como último acto de amedrentamiento y boicot ha sido robado su transmisor el domingo 25 de septiembre del año en curso.
Hoy, quiero abrazarles y decirles que siento por ustedes y por sus hijos ese cariño que me han enseñado a tener por las personas que luchan, que resisten y que son dignas. Sus hijos están siempre conmigo y espero que pronto estén con todos.