El recorrido zapatista nos deja algunas enseñanzas a los movimientos y personas que vivimos «cercados» por el progresismo. En primer lugar, la importancia del compromiso militante, la firmeza de valores y principios, el no venderse ni claudicar por más fuerte y poderoso que parezca el enemigo y por más aislados y débiles que sean los movimientos antisistémicos en un momento dado.
Artículo de Gustavo Esteva: El desafío consiste en lograr que los muy diversos sujetos sociales que desde abajo han estado resistiendo el despojo y la opresión sean finalmente los que conduzcan la transformación. Lejos de representar el caos y el desorden, confiar en la sabiduría y experiencia que desde abajo se ha estado acumulando es la única alternativa al caótico desorden que caracteriza el momento nacional y seguirá mientras nos sigamos rindiendo a la ingeniería social de arriba.