Nuevamente las lágrimas eran una constante de los que ocupaban el micrófono y escuchaban atentos, palabras que buscan donde sostener el dolor causada por la incertidumbre y la vejación de perder seres queridos: hijos, padres, hermanas, amigos que son buscados con el dolor atravezado y la frialdad de una burocracia legal y comunmente corrupta e insensible.
Información sobre los detenidos esta noche en el centro histórico de Ciudad Monstruo. Basta de represión, que se vayan todos y que aparezcan nuestros compas normalistas de Ayotzinapa. Actualizado a las 13 horas del domingo 9 de noviembre de 2014