Al cumplirse 9 días de esta nueva huelga de hambre me encuentro un tanto deteriorado, pero con firmeza y convicción que se acrecientan como el odio que se aumenta en la tensión y sensación constante de belicosidad y ánimos insurreccionales. Por lo cual, ante la respuesta de la institución en seguir hostigando y aplazando los términos de la respuesta hacia las propuestas de nuestra convicción, han hecho que esta huelga se tenga que prolongar.
¿Quiénes pidieron represión, linchamiento y muerte de los maestros de la CNTE?
¿Quién se regocijó cómodamente frente al televisor en casa cuando las fuerzas federales y el ejército y neo halcones del PRI arremetieron armados hasta los dientes contra sus semejantes que blandían palos y vivían en casas de campañas? ¿Quiénes son estos viscerales, iracundos, acríticos y sumisos ciudadanos que pidieron que se derramara sangre? La clase media y los wannabe.