Este 10 de mayo, en México, se llevará a cabo la VII Marcha de la Dignidad Nacional, “Madres buscando a sus hijos, hijas, verdad y justicia”. La elección de esta fecha no es fortuita. Se trata del día en que en México, así como en El Salvador y en Guatemala, se celebra a las madres. Madres mexicanas y centroamericanas que, sin embargo, desde hace mucho tiempo, no tienen “nada que celebrar”, como ellas mismas lo señalaron desde que se llevó a cabo por primera vez esta marcha, en 2012. Nada que celebrar porque sus hijos, sus hijas, han sido desaparecidos. Nada que celebrar porque las desapariciones forzadas, antes que disminuir, han continuado rompiendo sueños, destrozando familias y perpetuando la situación de inseguridad, impunidad e injusticia social que se vive en México.
Aunque no logro diluir la incertidumbre, mi autoestima ha mejorado estos últimos meses he cambiado la pregunta de ¿por qué yo? por la de ¿Por qué no yo?, el papel de víctima ya no lo uso, practico yoga kundalini y box, continuo vegan gracias al apoyo económico que me han brindado amigos y familia, con ello he sacado adelante los gastos a los que me he visto más que obligado a pagar, tales como pago diario del pase de lista, uso del baño, agua, llamadas telefónicas, limpieza, rentas, etc.