El recorrido zapatista nos deja algunas enseñanzas a los movimientos y personas que vivimos «cercados» por el progresismo. En primer lugar, la importancia del compromiso militante, la firmeza de valores y principios, el no venderse ni claudicar por más fuerte y poderoso que parezca el enemigo y por más aislados y débiles que sean los movimientos antisistémicos en un momento dado.
Algo para pensar en estos días de guardar: Si crees que el capitalismo es el menos malo de los sistemas posibles que va de la mano con otro inevitable sistema llamado democracia, eres un buen ciudadano. Si te niegas a reconocer que democracia y fascismo son dos caras de una misma moneda, que necesariamente sustentan al capitalismo, y por lo tanto a la desigualdad, eres un buen ciudadano.
¿Y tú, eres un buen ciudadano?