Buscaba siempre la verdad, darle voz a través de su imagen a los movimientos independientes, a las luchas, a los no escuchados. Y por ello le cerraron los ojos, le amarraron las manos, lo torturaron y le dieron el tiro de gracia. Lo asesinaron. Lo mataron en un departamento de la colonia Narvarte junto a cuatro mujeres. Entre ellas una luchadora social, firme y contundente, una gran amiga de años, Nadia Vera.
Entrevista del portal Siempre! con Jaime Domínguez del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua: “La gente hoy está muy enojada, es la que López Obrador llamó izquierda radical conservadora, porque pensó que iba a ser como en Iguala, en donde él gritó y la gente se calló, pero no, en mayo de 2012 se dijo en contra de la termoeléctrica, que era como poner un basurero nuclear en Jerusalén, que a quién se le ocurría; a la gente le dio coraje porque se sintió traicionada”.