Durante el último año, a partir del primero de diciembre de 2012, las protestas han cobrado un nuevo significado y se han tornado más violentas. Un pequeño grupo de civiles ha convertido las calles en un campo de batalla exhibiendo a un cuerpo policiaco que carece de protocolos para garantizar por un lado, la libre expresión y por el otro, el procesamiento de quienes cometen un delito en el contexto de las protestas.
Pronunciamiento leído en el memorial del Campo Algodonero de Ciudad Juárez, el 10 de diciembre del 2014, 66 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos