Entrevista aparecida en Le Monde el 10 de abril de 2020. El confinamiento es una experiencia de renuncia muy interesante: se renuncia al transporte, a los viajes, etcétera ¿En qué casos es agradable o desagradable? Cuando llegue el fin del confinamiento habremos dado una probadita a lo que es verdaderamente esencial. Las cuestiones de vida o muerte nos conducen a cierta sabiduría. Esta situación nos enseña la autolimitación y la humildad, que son fundamentales para lo que sigue.
Este es el reporte radiofónico del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.