Comunicado del EZLN del 13 de agosto de 2019: Todavía fresca la noticia, que se difundió en cadena nacional, de la derrota zapatista, Alfonso Romo pidió hablar con el Supremo. Le expuso un grave problema: EL PARTIDO (así, con mayúsculas) corría el riesgo de fracturarse en vistas de la venidera elección presidencial. Se encontraba dividido porque Claudia y Ricardo querían ser los elegidos, además de que otros amenazaban con colarse. La situación era tan grave que requería de un movimiento audaz. El supremo esperó con impaciencia lo que seguía. Alfonso Romo, cegado por la luz que emanaba del Supremo, entrecerró los ojos y se atrevió: “la reelección”. “Ni pensarlo”, respondió rápidamente el supremo, “eso sería violar la constitución”. Romo se postró y se disculpó: “fue sólo una idea”. El supremo quedó meditando y dijo: “aunque si se reforma la constitución, mi obligación es cumplir la ley”. Una sonrisa iluminó el rostro de Romo y dijo: “Claro, jefe, yo me encargo de eso”. “Pero con cuidado”, le interrumpió el supremo, “prueba primero con un interinato o un periodo intermedio. Algo como “sufragio efectivo, no reelección inmediata”. Si ves que eso pasa sin problemas, entonces prueba con algo como “sufragio efectivo, no reelección por más de 7 períodos consecutivos”.
En mis sueños
siempre tengo una mejor vida
Christian Peña. “Autorretrato”