Artículo de Raúl Zibechi. El zapatismo no dialoga con los políticos del sistema, ni con los de derecha ni con los de izquierda. Se dirige a quienes queremos cambiar el mundo, a los que aspiramos a construir un mundo nuevo y, por lo tanto, decidimos no transitar el camino de las instituciones sino trabajar abajo, con los y las de abajo. Y encuentra que una de las mayores dificultades que en esos espacios es la soberbia, el individualismo al que define como perfectamente compatible con el vanguardismo
El pensamiento no es más que un relámpago en medio de una larga noche. Pero este relámpago lo es todo
Henry Poincaré