Artículo de Carlos Fazio: Esa estrategia de seguridad cuenta con diversas políticas que han propiciado o permitido −hasta el presente− la comisión de delitos por integrantes de las llamadas fuerzas del orden, entre ellos detenciones arbitrarias, la práctica sistemática de la tortura, la desaparición forzada de personas y ejecuciones sumarias extrajudiciales. En general, los medios de difusión masiva han presentado de manera acrítica la visión gubernamental, según la cual los "abatidos" (muertos) producto de la estrategia contra la delincuencia son "sicarios" o "criminales", y no civiles cuya presunta responsabilidad en un hecho ilícito debía haber sido sometida a la justicia.
Las recientes movilizaciones desde los CCH’s y las Preparatorias, son un síntoma de la profunda crisis de legitimidad y credibilidad que tienen las instituciones en este país, la UNAM, en este sentido, no es la excepción. Muchos fueron los llamados al diálogo por parte de las y los estudiantes y la repuesta de las autoridades fue la cerrazón al mismo. Lo que está en juego son dos formas de entender la resolución de conflictos; por la vía policiaca y judicial con la que amenaza rectoría o la vía de la organización y el diálogo entre iguales que es necesario construir. La toma de Rectoría es el reflejo de la cerrazón por parte de las autoridades universitarias a las justas demandas de los estudiantes de los CCH´s.