El gobierno capitalino tensa la cuerda: sin prueba alguna tuerce la ley y condena al compañero Alejandro, siendo que fue él la víctima del abuso policíaco. Libertad para todos los presos políticos del país!
“Los Centros Sociales de tendencia autónoma y antiautoritaria estaban en la mira del enemigo. Ya abiertamente, no era una “simple investigación” sino una venganza anunciada. Aquí la prensa, como brazo propagandístico del Poder, realizo su labor y justificaba frente a la sociedad la necesidad de los allanamientos y las encarcelaciones, ante lo cual la ciudadanía se sentaba a ver la mega-operación policial que se avecinaba.”