Artículo de Gustavo Esteva. Ha sido experiencia mundial que cuatro de cada cinco personas infectadas no presenten síntomas. Cabe suponer que resistieron el virus. En eso deberíamos poner la atención: que el mayor número posible de personas tuvieran esa capacidad de resistencia. No sería fácil ni rápido crear las condiciones indispensables para eso: que el aire fuera respirable y el agua suficiente y potable, por ejemplo. Pero podríamos avanzar muchísimo en lo más importante, la comida: que la gente comiera en cantidad suficiente alimentos naturales nutritivos y balanceados y que lo hiciera con tranquilidad, si puede en familia, no bajo tensión y mientras corre de un lado a otro.
Estado de México, entre el despojo y la corrupción (III).