Integrantes de la comunidad de San Francisco del Mar en el Istmo de Tehuantepec denuncian los intentos de imposición de los proyectos eólicos en la zona conocida como Boca Barra
Compartimos un artículo de Márgara Millán acerca de los engañosos modos del nuevo presidente y su "mandar obedeciéndo(me)": Pensábamos que las consultas estaban ahí para escuchar a los afectados. Pero no ha sido así. Las consultas subsecuentes han sido usadas para avalar proyectos de gran impacto socioambiental, desacreditando opiniones contrarias y alternativas propuestas. Incluso han servido para evitar cumplir con requisitos reglamentarios como estudios de impacto ambiental, de seguridad, de protección civil, derechos humanos y más. En el caso del denominado Tren Maya, ese tren que va porque va, no es claro si habrá una consulta apegada a derecho o si se va a hacer pasar por buena la consulta ya hecha.