Compartimos un artículo de Lydia Cacho: Todo se reduce a dos preguntas ¿qué han hecho los hombres, varones, para cambiar la cultura colectiva de masculinidad violenta? Y ¿quién les ha hecho creer que caminar a lado de las sobrevivientes les eximirá de la responsabilidad de no haber participado en la ruptura del paradigma del machismo cultural en sí mismos, en sus hijos y sus hermanos? A ellos los excluyen de la marcha, a ellas de la vida. Quien se enfoca en lo primero apenas conoce el sabor de la exclusión y el miedo.
El sistema no respeta ni sus propias leyes internacionales y sus pretextos para agredir son cada vez más ridículos y ocultan la verdadera razón: la ganancia. Por encima de gobiernos y de fobias y filias, apoyamos al pueblo de Venezuela y nos solidarizamos en la medida de nuestras posibilidades.
Protesta en apoyo al Sindicato de baristas en Estados Unidos

