Arriba, el presidente Andrés Manuel López Obrador decretó el “fin del neoliberalismo”. Esta declaración no tendría mayor importancia de no ser por la profundización de este sistema de muerte durante el presente sexenio. El mal llamado Tren Maya y los otros megaproyectos impulsados por el capataz en turno, nos permiten desnudar la continuidad de la destrucción neoliberal sobre nuestro territorio. Abajo, la organización de los pueblos indígenas continúa y, a través de la reproducción de sus diversas formas de vida, construye resistencias que se articulan para hacer frente a la actual guerra capitalista
Una crónica del pánico...ahahah...