Hace un año nos mataron y volvimos a nacer. Ni Nadia, ni Alejandra, ni Yesenia, ni Mile, ni Rubén murieron para siempre. Viven en nosotras y en nuestro abrazo. Están vivas, porque nos encontramos y nos vimos a los ojos, para volvernos cómplices, para cuidarnos en medio de esta guerra que nos mata a diario.
Sabemos que la justicia no vendrá de los asesinos, que intentan sembrar muerte, terror y odio. Los crímenes de Estado se acumulan, nuestro país sigue de luto. Pero nuestra memoria no será (…)
Comunicado de las madres y padres de los 43: Si no hay diálogo, la fiesta electoral se empañará con la voz de Ayotzinapa exigiendo verdad y justicia por los 43.