El dolor ha escalado al enojo y la desesperación. La desconfianza se ha profundizado porque las autoridades del estado y la federación en lugar de centrar su atención en los padres de familia, los han supeditado a su estrategia mediática y a sus mezquinos intereses políticos. De aquellas solo reciben un trato indigno que raya en el desprecio y la indiferencia. Los agentes del ministerio público se han encargado de hacer más cruento su sufrimiento al poner en duda sus declaraciones y al trivializar su dolor. Su indolencia y su frialdad acrecientan los temores de los familiares de los estudiantes desaparecidos, porque nada les garantiza que la información que proporcionan al órgano investigador se volverá en su contra o que los datos personales que se asientan, serán utilizados para que sus agresores los ubiquen mejor y atenten contra su vida.
Ante las recientes declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, las Familias de las personas desaparecidas en México comparten el siguiente comunicado.